Llegué a casa terriblemente cansada aquella tarde. El trabajo en la empresa era cada día más duro. Mi marido llegó al poco rato y para mi sorpresa venía con un regalo, lo único que dudé fue que prenda de ropa sería. Lo cierto es que en ese sentido era bastante espléndido. Por aquel entonces mi marido tenía 40 años y yo 32 pero se conservaba bastante bien y como pareja en ese sentido no llamábamos la atención. Trabajábamos en la misma empresa ocupando puestos importantes y no nos dejaba casi tiempo para nosotros....
Cantidad total de caracteres: 47539
Leer todo el relato erotico | Reportar abuso
Enviar relato a un amigo
Escriba sus comentarios
Debe iniciar sesisn para escribir sus comentarios