Su pelo cobrizo me parece tan hermoso que lo acaricio suavemente.
La beso pero ella no reacciona.. no puede hacerlo a no ser que yo se lo ordene especificamente. Está aprendiendo cómo tratar a su maestro, su dios.
Muerdo fuertemente su labio inferior y un ligero reguero de sangre empieza a fluir.. qué dulce sabe su sangre. Penetro su boca con mi lengua intentando alcanzar su garganta, sé que no puedo. Retrocedo unos pocos pasos y la observo.
Ella lleva puesto un traje de alta costura parisina con un escote increible y medias de seda. El único indiico que muestra su esclavi...
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